San Francisco Javier

San Francisco Javier nace el 7 de abril de 1506 en Navarra, España.

Fue el quinto hijo de Don Juan de Jasu y de María de Azpicueta. Sus hermanos fueron, de mayor a menor: Magdalena, Ana, Miguel y Juan. Fue bautizado en la parroquia cercana al castillo de Xavier, donde pasó sus primeros años.
En 1525 va a estudiar a Paris, donde conoce al que será su mejor amigo, Ignacio de Loyola y quien lo llevará a Cristo.

Ignacio, veía el potencial de Francisco Javier y lo fue motivando para que se entregara al Señor, pues al inicio no daba muestras de mayor interés. Con la frase del Evangelio: ¿De qué te sirve ganar el mundo si al final tu te pierdes? (Mt 16, 26) le hará recapacitar y cambiar de vida. Abandona su pretensión de ser maestro o de obtener un puesto en la Catedral de Pamplona y se incorpora al grupo que crecía en torno a Ignacio de Loyola.

Al terminar sus estudios, en 1534, hace sus votos religiosos en la Iglesia parisina de Montmartre, junto a Ignacio y otros cinco compañeros. Fue el origen de la Compañía de Jesús. Deciden hacer un viaje a Tierra Santa, pasando por Roma para pedir la aprobación del Papa a esta nueva congregación.

En el trayecto recibió la ordenación sacerdotal en 1537, en Venecia. Habiendo recibido del Papa la tarea de ir al oriente de misioneros, San Ignacio se lo encomienda a Francisco quien se traslada a Lisboa de donde iniciará la etapa más importante de su vida como misionero en el oriente.

En 1541, a la edad de 35 años, es destinado a la India, donde evangeliza por siete años visitando el sur de la India, Ceilán, Malaca y Nueva Guinea.

En 1549 llega a Kagoshima, Japón y comienza a anunciar el Evangelio por más de dos años. Este apostolado será fecundo, pues al cabo de ese tiempo, al dejar el lugar, la comunidad cristiana está compuesta por más de 2000 fieles cristianos japoneses.

En su último viaje sale de la India con la intención de llegar a China, pero en la Isla Sanchón cae enfermo y muere el 3 de diciembre de 1552, a la edad de 46 años.

Fue canonizado por el Papa Gregorio XV en 1622 junto con Ignacio de Loyola. El Papa Pío X lo nombró Patrono de las Misiones. Es conocido también como el Apóstol de las Indias. Su cuerpo yace en la Basílica del Buen Jesús en Goa y su brazo derecho en el templo del Gesú, en Roma, frente al altar donde reposa su gran amigo, Ignacio de Loyola.