Parroquia San Francisco Javier de las Colinas

Origen
La amistad entre el Dr. Salvador Madrigal y Javier Verea, socios en la construcción del Fraccionamiento, dio como resultado que se pusieran de acuerdo en la construcción del templo. Salvador donó el terreno y Javier y su familia emprendieron la obra de construcción, poniéndole el nombre de San Javier, patrono suyo y de su papá, que llevaba el mismo nombre.

El significado del templo triangular podría ser la imagen de la barca del apóstol Pedro o también el misterio de la Santísima Trinidad.

La construcción del primer templo inició en 1958 y fue terminada en 1961. El Sr. Cardenal José Garibi Rivera abrió el culto el 10 de enero de 1962.

El segundo templo, con el mismo diseño arquitectónico y del mismo arquitecto fue construido, luego de la cripta bajo la dirección de un patronato ex profeso, formado por las familias más reconocidas de la Colonia, que inició sus trabajos el 16 de marzo de 1988. El campanario, de acero, fue movido diez metros para reubicarse en el sitio actual. Las esculturas de la entrada son del escultor Julio Estrada Mendoza.

La consagración del templo la hizo el Sr. Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo el 4 de abril de 1992, día en que el primer párroco, Mons. Agustín Gutiérrez, celebró sus cincuenta años de ordenación sacerdotal.

 

Territorio parroquial

La parroquia comprende el territorio ubicado entre las calles: si se parte del cruce de Pablo Neruda y Nueva Escocia se va al norte pasando por Parque los Colomos hasta llegar a Avenida Patria y siguiendo por ésta hasta la Universidad Autónoma de Guadalajara (incluida) y siguiendo hasta Paseo del Prado, para seguir al oriente hasta Acueducto y llegando a la glorieta de Pablo Neruda se sigue por ésta hasta llegar a Nueva Escocia, punto de partida.

La Parroquia abarca varios fraccionamientos, más allá del Fraccionamiento Colinas de San Javier, que apenas posee un 20% de la población, aproximadamente.

Comprende parte de Lomas del Valle, San Wenceslao, Santa Isabel, San Bernardo y Real San Bernardo, Rinconada del Arroyo y Villa de los Colomos, entre los más significativos fraccionamientos.